domingo, 4 de marzo de 2018

Capítulo VIII Imagen, imaginación e imaginario en Sartre


Capítulo VIII
Imagen, imaginación e imaginario en Sartre

“El acto de imaginación es un acto mágico. Es un encantamiento destinado a hacer aparecer el objeto en que pensamos, la cosa que deseamos y también poderla poseer”.





La imagen sólo es espontaneidad que se produce y conserva al objeto en imagen.


La conciencia imaginaria puede ser creadora de “una nada de ser” contradictoria de lo real, por ejemplo con un centauro, dragón, sirena, ángel o serafín.








En esta dirección, en la medida que la imagen va penetrando en su experiencia de sentido imaginante, su parecido con el objeto real se atenúa y aparece el fenómeno de la equivalencia.



La vida imaginaria... Su débil vida depende de quien los tiene en imagen, de su espontaneidad, que al desviarse, súbitamente los aniquila.





Toda peculiaridad de relación y vínculo con las cosas reales, está involucrada con la forma en que aparece la conciencia afectiva. 

Sartre concluye que la condición esencial para que una conciencia pueda imaginar, es que tenga la posibilidad estructural de proponer una tesis irreal.





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